8 mars 2010

Mujeres que no pudieron estudiar Dia de la Mujer Maravillas Lamberto Yoldi

MUJERES QUE NO PUDIERON ESTUDIAR
Dia de la Mujer Maravilla Lamberto Yoldi
Maravillas Lamberto Yoldi 
(Larraga, Navarra, 28 de juny de 1922 - Larraga, Navarra, 15 d'agost de 1936)

Creo que en esos días de recuerdos como el 8 de Marzo , conviene tambien recordar las que no pudieron estudiar porque las mataron o encarcelaron por su ideales. Maravillas es una de ellas. Pero tambien dedico esta reseña a todas las anónimas por conocer que sufrieron y desaparecieron sin dejar rastro.

Maravillas Lamberto Yoldi fue una de las 46 personas asesinadas por las fuerzas franquistas en Larraga tras el golpe de estado de 1936. Tenia 14 años

Su padre, Vicente Lamberto, era militante de la Unión General de Trabajadores durante la Segunda República. Al inicio de la Guerra Civil, en el mes de agosto la Guardia Civil fue a detenerle. Maravillas, de 14 años, dormía en la misma habitación que su hermana Pilar, de 10. Los miembros de la Guardia Civil iban acompañados por dos personas más, una miembro de la falange y la otra requeté, según recordaba su hermana Pilar, y cuando les dijeron que llevaban a su padre a interrogarle al ayuntamiento, Maravillas pidió acompañarle, a lo que estos accedieron. En el ayuntamiento el padre fue encerrado en la cárcel. A la niña la subieron a las dependencias superiores donde fue repetidamente violada primero en el Ayuntamiento de la localidad y también unas horas más tarde, de madrugada, junto a la carretera donde asesinaron a su padre, y donde fue abandonado su cadáver para que se lo comieran los perros. No se sabe dónde están sus restos.
Su hermana Josefina que hace unos meses declaró: “No sólo no se conformaron con matar a mi padre y violar a mi hermana. También humillaron a mi madre, entraron en nuestra casa y nos robaron todo lo que teníamos, nuestros recuerdos. Quedamos sin nada. No nos quisieron dar ni un trozo de pan". 
Ella también fue castigada de una manera mas sutil…

Nos cuenta Iñaki, cuando la entrevisto en el 2007, la Historia de Josefina Lamberto Yoldi

Hace ya cerca de un año que escribí un artículo sobre Maravillas Lamberto Yoldi, aquella niña de Larraga que, por no despegarse de su padre Vicente cuando le sacaban de casa una noche del verano del 36, fue arrastrada hasta un prado, violada, asesinada y arrojada a los perros. Su padre fue ejecutado y, según parece, enterrado clandestinamente en un prado de Ibiricu.
Entonces, cuando recordaba a la que pudo ser y no fue, cuando traía a Maravillas a la memoria, supe que le sobrevivieron dos hermanas. Una, la que abrió la puerta a los verdugos, la otra, la que recibió un caramelo de manos de la Guardia Civil cuando ésta entró en la casa para registrarla y llevarse, también, a la madre. Me dijeron que la primera había muerto y que la segunda, tras aquel espantoso crimen, se hizo monja.
La monja, que ya no lo es, aún vive.
Josefina, que así se llama la hermana de Maravillas, es una de las personas más atormentadas que he visto jamás. Al poco del atropello a su hermana y padre, la familia se trasladó a Pamplona, pero nunca pudo disfrazar, ni siquiera ocultar el estigma. Los Lamberto Yoldi serían, para siempre, los rojos fusilados de Larraga.Josefina Lamberto Yoldi par inaki1936a

Josafina e Iñaki Egaña 2007
A los 5 años de la tragedia familiar, Josefina, siguiendo la estela de su mejor amiga, se metió en un convento de monjas. Y cuando supieron de su pasado la enviaron al lugar más lejano que tenía la orden, a Pakistán, un estado enorme y, sin embargo, difuso en el mapa para alguien que había tenido por horizonte en los últimos años la mole-prisión de Ezkaba. En Karachi, en el fin del mundo para ella, le prohibieron el trato con el resto de monjas, le obligaron a barrer y a no levantar la vista, le condenaron a no estudiar las lenguas del país para no acercarse a los nativos. “Peor que en un cuartel”, me dijo mientras lo contaba.
Y así, hasta que perdió la noción del tiempo, como en una cárcel. Una enfermedad de espalda, producto de las condiciones inhumanas en las que trabajaba, junto a la malaria que periódicamente despertaba, la llevó a estar casi dos años en una cama. La trasladaron a la frontera franco-belga, porque la orden era francesa y en Karachi ya no servía para nada. También supieron de su pasado rojo y, en cuanto mejoró, la “deportaron” a Madrid. Había muerto Franco y quiso preguntar por su padre y su hermana asesinados por las hordas azules. “Algo harían”, le contestó la superiora. Y le ató al convento prohibiéndole las salidas.
Y perdió la fe. Debe de ser terrible creer en un ser supremo y verificar que todo es una patraña. Y hacerlo en las condiciones que lo hizo Josefina, comprobando que sus superiores jaleaban a los verdugos ya sexagenarios. Debe de ser terrible confirmar que la Iglesia, salvo excepciones lejanas, está siempre con los ricos, con los poderosos.
En 1992 Josefina abrió la puerta del convento, dejó sus cosas y, con el recuerdo de sus hermanas y de su padre a cuestas, volvió a Pamplona. No quiso siquiera acercarse a Larraga, a unos pocos kilómetros de la capital. Hoy, vive en un tormento difícil de explicar. Cuenta que ni un solo día de su vida ha dejado de llorar a su hermana Maravillas y a su padre Vicente, que las pesadillas la desvelan a pesar de los somníferos y que el ser humano es malo por naturaleza. Que siempre ha sentido en el cogote el aliento de los verdugos y que el mundo de los vivos puede ser como el peor de los infiernos concebidos por Dante. Y su desasosiego se ensancha cada día porque sabe que Maravillas no tendrá una tumba en la que depositar sus lágrimas infinitas. Via 
Foto Flickr Inaki 1936a
Fermin Balentzia cantautor y autor de la cancion que dio a conocer Maravillas
"Maravillas" 
La noche los vio entrar
eran hombres sin luz
venían a todo gritar
eran la muerte azul

La escalera crujió
cuando salías tú
con tu padre a dejar
tu niña juventud

Maravillas, Maravillas
florecica de Larraga
amapola del camino
te seguiré donde vayas

A Monreal, a Otsoportillo,
a Sartaguda a Santacara,
para sembrar las cunetas
de flores republicanas

Pasearemos las calles
los lavaderos y plazas
liberaremos palomas,
las de las alas rapadas

La muerte no fue capaz
de sepultar tu mañana
ni podrá pintar de olvido
la acuarela de tu alma

Maravillas, Maravillas
florecica de Larraga
amapola del camino
te seguiré donde vayas.

Vídeo de la canción 
Ceremonia en honor de los 44 fusilado con Maravillas a Larraga (Navarra)
Os dejo aquí un bonito texto: A La Memoria de Maravillas. “La guerra civil en Navarra: 1936-1939” por Maité Campillo (actriz)

Tu casa, Maravillas, la dejaron muda por segundos, enloquecidamente muda, pudieron oír los pasos que se alejaban, vuestros últimos latidos.

No me preguntes el por qué hoy siento la inspiración más fuerte, el amor más puro, la pasión más grande. Hoy tú, soy yo; nosotras, eres tú, somos todas.
Con el despertar, Maravillas, llegó a mí la alegría y amor con la que te criaron tus padres: sentí el aroma de tu semilla germinar en pradera, me arrodillé y aspiré profundo tus raíces... sentí en ellas, las salvajes campas de la selva de la gran sabana, como akelarre de mujeres bravas de ilusiones; compañeras resistiendo con honor las envestidas de la “nueva y rancia etapa”que dio vida a una de las dos caras de la llamada España que gimió la cantata: una de las dos, ha de helarte el corazón.
Abrí los ojos obligándolos crecer, pude ver como te ensalzaban las ramas con las que forman sus arcos las Lamiak: puentes, puertas de paso sus hojas; mostraban a tu gente el brillo de tu belleza, ese barniz que no consiguió nunca apagar la mala hierba. Esta es la prueba: Fermín es la prueba... ellas son la prueba, todas ellas, ensalzando tu acuarela tricolor, como txupinera de fiestas de Iruña eta Larraga.
Visualizarte caminando por la selva de Irati, que abarca un mundo de esperanzas, regalo para mis ojos, que se deleitan como bandera paria en la conquista por la tierra y libertad.
Observé tu mirada contra el huracán; dios todo poderoso de la tempestad aún despierta, que sigue azotando los campos preñados de sabia y amor de (como tu) miles de ellas, todas, compañeras: Aida la Fuente, La Dinamitera, Patria, Las 13 Rosas...
Vi como tus manos expresaban de forma plástica la energía necesaria de la alarma, para detener su danza invisible, que con furia de fiera en busca de presa, embiste y desgarra con saña. Obliga; despereza conciencias de indignación, ante cada nueva victima de genero, que con los años aún gotea encharcando la historia en todos los campos de la vida.
Fue un gusto para mi verte, compañera-hermana-camarada, entre finas nubes espaciales borboteando justicia entre sueños de victorias hidalgas.
Mis párpados hinchados del desvelo, entreabiertos los ojos y oído pendientes del salto y seña, esa la llamada de la selva, que acerca a mi pieza tu aroma y el latir de tu entraña.
Bellísima la danza libre que liberó tu cuerpo a lo Isadora Duncan, entregándonos esa acuarela de tu espíritu generoso de alma inquieta: Saltabas, cantando a tu hermana Josefina... aleteabas como petigorri o mirlo acuático, inquieta con voz apasionada. Esa misma voz, que amó a la familia y no quiso que la separaran del aita (padre) porque pese a ser niña tenías conciencia, respeto por el corazón, esa bandera de ideales, que el aita enarboló.
He sentido la fiebre de tu pasión brincar, contagiando las aguas de Irati y el mar Cantábrico, fundirlas como hermanas con los cantos apasionados de Larraga.
Observé como mirabas la aldea donde quedó tu mamá, toda tu familia...
Nadando entre irrintxis y silencios andabas, intentando improvisar un aurresku de honor con chancleta de hojas de haya y borlas rojas de acebo, entonabas cantos de Lamiak, desenmascarando el remolino embrujado de oscurantismo que cubrió el valle y las lomas del encinar de Larraga y cubrió de sangre sus capas verdes, sus siniestras capas, para la eternidad de los tiempos.
Tu casa, Maravillas, la dejaron muda por segundos, enloquecidamente muda, pudieron oír los pasos que se alejaban, vuestros últimos latidos. Tras el portón, la muerte cerro el paso y nunca más volvió el silencio, la comunicación contigo y el aita se ha hecho eterna de por vida; los sonidos de las descargas, el jadear de la violación repetida.
En el encinar, solo los pasos de la guardia civil bajando a por nuevas víctimas.
Duró años la investida; aún, no ha terminado...las hogueras siguen encendidas; el hermosísimo valle de Irati, es testigo de la “caza de brujas -versión democrática siglo XXI”.

No sé que más contarte, compañera hermana mía, pero te quiero.
Sé que hay que seguir pa`lante y más pa`lante; desarrollándonos como flores silvestres inyectadas de vida para la vida.
Entregadas, a lo que nos permita seguir creciendo libres de ritmos y estilos, con pulso propio ; recogiendo el testigo de cientos de silvestres Maravillas. Impregnándonos de esencia de vuestras raíces, fortaleciendo el camino que nuestros pies pisan. Seguras, de que cada vez hay más amapolas; reafirmarse orgullosas: yo soy, de las que caminan, y saben que nunca mueren, los seres que se quieren, nunca. Por el contrario, se transforman en guías. Viven fecundándonos en el crepúsculo de nuevas danzas y auroras; agitando su alegría sobre pétalos florecidos; desafiando zancadillas, las valiosas mujeres, más allá de las fronteras de hambrientos grilletes. Flores rojas revoloteando como aves entregadas en la vida: giran, giran y giran entorno a ella, flotan como algodón vareado por todos los confines, vuelan y vuelan con el oxígeno de los pétalos: base, viento, que forma remolinos eufóricos de abrazos, por donde quiera que pase la altiva flor de los campos.
Sobre ella, hondas de rayos y truenos, cuerpos adiestrados de casta y balas de granizo helado patentan nubarrones fúnebres; impiden descanso a la paz luchadora que intenta rincones para el amor en la tierra de los hombres. Su luz está encendida, tu luz Maravillas, vuestra luz, luz propia, luz que nada, luz que vuela, luz que vence y nadie podrá apagar, porque sois el presente nuestro, futuro de por vida.
¡Llegue a vuestro destino, los suspiros de este rosal solidario que no dejará nunca de ensalzaros.
 El pueblo de Larraga (Navarra)
-¿Dónde irán los pétalos a parar?
Los siguen hombres de conciencia revoloteando sobre la bobeda celeste...
Son multitudes los que desfilan de todas las generaciones sobre barricadas de negras tormentas, avanzando sobre el camino de hermosas laderas, sembrando cunetas de flores republicanas.
¡Suenen tambores de victoria venciendo a la historia de las injurias!
Siguen, seguimos en el camino abierto; al lado de esas tallas frescas y lúcidas aún sin cortar, que rezuman en los prados, cunetas, enebros, donde reposa la sabiduría de tu aroma; el color de sus pétalos como brazos y ojos, cuerpo, de esta su intensa lucha en el empeño, del sufragio por la dignidad como III República.
Un destello se ve al horizonte, son tus ojos Maravilla; una estela un camino. Espiga altiva tu pelo...la puesta de sol marca en el ocaso rojo del tiempo los rasgos de tu hermosura. Y es que cuando existe la determinación de vivir libre y no arrodillad@, los chantajes fracasan, se regeneran las fuerzas y el valor de los que quieren vivir como gente aumenta impidiéndonos caer en el fatalismo, en simples observadores pasivos. Si los actos son los frutos y las palabras las hojas, hemos de saber defendernos con la espina para llegar a vivir con el aroma de la rosa de los campos.
Eres viento, brisa en tu ritmo al andar Maravillas, lluvia musical que eriza mi corazón como clave para la danza del son, por eso me fue fácil oírte llegar, con ese resplandor de estrella y vuelo de alondra, y lo más que me gustó, esa pasión que ponías en los sentimientos y en amor a los tuyos, que, aunque estés a lo lejos, me hace despertar hasta del más profundo ensueño.

¡Dónde irán las Amapolas serenas a reposar cada 14 de Abril!
¡Acaso a otros campos!

El sol se expande y posa sedoso sobre tus cabellos de trigo alto y fresco millo, como si te reencarnases en cada piña de maíz... y ahí están ellas, están todas, guías de la historia, para que nadie pierda su rastro, para que nadie recuerde al desterrado que se dobló en su llanto, para que nadie ponga su oído sobre su pecho roto, para que nadie tenga ojos tristes cuando la tarde caiga, para que nadie oscile en el abismo que se le abrió en el alma.
Tengo un amigo-hermano muy delicado, desde Chalatenango, con la mirada azul al viento de Radio Farabundo Martí me dice: hago de cada sonrisa una rosa abierta en la noche a las estrellas; para que se abran todas las puertas y broten de sus muros quién aún no murió y fue enterrado sobre sus labios que aunque sea un dolor tan caminado aún hay que terminar las cosas difíciles y comenzar las imposibles. Un día desde Atitlan, me escribió una cartica: territorio en armas por la libertad de Guatemala, dirigiéndose a mí como una caricia firme a esas, sus manos, que se fueron haciendo para el combate.
Yo también, quiero hacer de cada sonrisa una rosa bella y fresca que embriague esencia al enebro, al árbol donde te encuentres, donde repose tu imagen inquebrantable, Maravillas.
La herencia de acordeones, txistus y tambores continuaran resalzando el color de la acuarela de tu espíritu en alza.
La noche los vio entrar
Eran hombres sin luz
Venían todo gritar
Eran la Muerte Azul…
La Muerte Azul 
SALUDO. FALANGISTAS ESPAÑOLES, HOMENAJEANDO AYER A FRANCO, EN LAS AFUERAS DE LA CAPITAL ESPAÑOLA. (Foto: AP) del 21/11/2005

“Rompió de pronto sobre el sol un claro del bosque; allí, al centelleo de la luz súbita, vi por sobre la yerba amarillenta erguirse, en torno al tronco negro de los pinos caídos, los racimos gozosos de los pinos nuevos”

¡Esa eres tu, Maravillas, como dijera Martí:“enebro nuevo” reproduciéndote en cada primavera: sabiduría, intensidad, color y alegría como las amapolas, hasta donde el fascismo te permitió.
Fermín Balentzia quiso cantar a tu hermana Josefina, esta hermosa poesía. Mientras Femín cantaba, tu hermana no cesó de llorar, aferrada al recuerdo tuyo y de vuestro querido aita.
También José Mª Jimeno Jurío escribió en tu memoria :
Se adentraron unos trescientos metros por el camino del encinar. Mataron al padre. Llevaron a la muchacha veinticinco metros más adentro. La desnudaron, repitieron su orgía sexual, la mataron y abandonaron el cadáver junto a un enebro. Se llamaba Maravillas Lamberto, de Larraga (Nafarroa), tenía 14 años.  Para Kaos en la Red | 4-3-2010 

Un articulo interesante si se quiere saber mas de las mujeres bajo el franquismo  en Todos los rostros 
Version Moderna de otra cancion acerca de Maravillas (vídeo)
Petit résumé en Français 
Josefina Lamberto avait dix ans quand on lui a pris son père, Vincente Lamberto, et avec lui, sa sœur Maravillas. Elle s'installe à Pampelune avec sa mère et une autre sœur de 12 ans. Elles arrivent à la ville les mains vides car les franquistes leur avaient tout pris. Cinq ans plus tard, Josefina décide de devenir une religieuse pour être libre et trouver une sortie à tout ce qui était arrivé à sa famille, mais les choses ne se passent pas ainsi: l'ordre dans lequel elle est entrée, apprend son histoire, et l’envoie loin, ni plus ni moins qu’au  Pakistan, où elle travaille pendant de nombreuses années dans de terribles conditions. Puis de là, elle est envoyée un jour jusqu'à la frontière franco-belge et enfin à Madrid.  La lutte pour savoir 
A Madrid Josefina Lamberto  se met en contact avec les associations  de mémoire pour enquêter sur les cas comme celui de son père et de sa sœur. Le supérieur du couvent, consciente de son inquiétude, lui dit que «quelque chose doit être fait" et lui  interdit d'assister à une réunion où elle espérait clairement savoir ce qui était arrivé à sa famille. Josefina, déçue abandonne les ordres et déménage à Pampelune.  Et peut ainsi participer a réhabiliter  et l'honorer sa famille et revenir enfin a Larraga la tête haute.
 

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